En el marco del programa de actividades de la asignatura Proyecto 5 de la carrera de Arquitectura de la Facultad de Arquitectura de ORT, la segunda conferencia del ciclo Construir desde el lugar tuvo como invitado al arquitecto brasileño Gustavo Utrabo, fundador de Estúdio Gustavo Utrabo, con sede en São Paulo.
La actividad propuso una reflexión sobre una arquitectura situada, atenta al territorio, la cultura material, las formas de colaboración y las condiciones sociales, climáticas y culturales de cada sitio. A lo largo de la conferencia, el Arq. Gustavo Utrabo compartió una serie de proyectos desarrollados en distintos contextos de Brasil y los articuló a partir de una idea central: construir desde el lugar; además de responder a un sitio físico, también es leer memorias, materiales, técnicas, escalas de uso y formas de vida que ya están presentes antes del proyecto.
En ese recorrido, la charla volvió una y otra vez sobre algunos núcleos que atraviesan su trabajo: la relación entre naturaleza y cultura, la importancia de la sombra, el valor del conocimiento constructivo local, la tensión entre sistema y excepción y la necesidad de evitar respuestas genéricas.
Una arquitectura situada: pensar el lugar más allá del sitio
Uno de los aportes de mayor densidad en la conferencia fue que Utrabo no redujo la idea de lugar a un dato geográfico. En su exposición, el lugar apareció también como una construcción conceptual, perceptiva y cultural: algo que se forma a partir de la materia, de la memoria, de las condiciones ambientales y de la forma en que la arquitectura entra en relación con lo que ya existe.
Desde esa perspectiva, el proyecto no se impone sobre un vacío, sino que se elabora a partir de una lectura atenta de aquello que hace singular a cada contexto. Esa posición coincide con el ADN propuesto por el evento, que propuso pensar la arquitectura a través de los recursos locales, los saberes constructivos y las tecnologías apropiadas. La charla del arquitecto Utrabo permitió ver que esa formulación no era abstracta: en sus ejemplos, cada decisión material, estructural o espacial aparecía vinculada a una condición específica del sitio.
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Del museo al paisaje: naturaleza, recorrido y percepción
Entre los primeros ejemplos presentados por el arquitecto brasileño apareció una intervención en el Museu Oscar Niemeyer (MON) de Curitiba, desarrollada a partir de un árbol existente, del jardín y de la relación entre arquitectura, naturaleza y recorrido.

En ese bloque, Utrabo mostró cómo una estructura liviana y tensionada podía producir una nueva forma de mirar el entorno: acercarse a la copa del árbol, recorrerla con el cuerpo y volver a ver el museo desde otro punto de vista. También insistió en que el dibujo y la fotografía no son instancias separadas del proyecto, sino herramientas para pensar mejor el lugar.
En ese primer tramo de la charla ya aparecían varias ideas que luego se repetirían: la voluntad de no pensar la naturaleza solo como fondo de la arquitectura, la importancia de la percepción corporal en la experiencia del espacio y una exploración estructural donde la vibración, la ligereza y la inestabilidad controlada dejan de ser un problema para convertirse en parte del sentido del proyecto.
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Materia, memoria y atmósfera
Otro de los proyectos presentados fue una casa en Bahía, en diálogo directo con la vegetación, el vidrio, la cerámica y el trabajo manual. En la conferencia, Utrabo explicó que allí le interesaba no solo construir con materiales y saberes del lugar, sino también producir una nueva capa de percepción: una manera distinta de mirar la naturaleza, de mover el cuerpo y de habitar la relación entre interior y exterior. En ese punto, la maqueta, el dibujo, la fotografía y los prototipos aparecieron como herramientas de pensamiento, no como instancias separadas del proyecto.

También fue particularmente relevante el modo en que ese ejemplo permitió introducir dos preocupaciones constantes en su obra. Por un lado, la idea de que la técnica y la materia no se eligen de forma neutra, sino en relación con una memoria del lugar y con formas específicas de hacer. Por otro, la convicción de que parte del valor generado por la construcción debería permanecer en la comunidad que la hace posible. En la charla, ese punto apareció vinculado al trabajo manual, a las piezas hechas una a una y a la circulación local del conocimiento constructivo.
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Sombra, escala y conocimiento local
Otro de los pasajes más sólidos de la conferencia estuvo dedicado a una escuela-dormitorio para 540 niños en el centro de Brasil, vinculada a la Fundación Bradesco. En ese bloque, Utrabo retomó varios problemas centrales de su práctica: cómo proyectar en un contexto remoto, cómo trabajar con la escala de sus usuarios y cómo convertir un equipamiento educativo en un lugar de pertenencia.
La conferencia mostró que, para el arquitecto, entender el lugar, más que estudiar el terreno, implica permanecer allí, mirar las casas de las familias, observar cómo se vive y reconocer qué tipo de espacio puede hacer sentido para quienes lo habitan.

Allí apareció una de las formulaciones más potentes de toda la charla: en un país tropical, generar sombra puede ser uno de los actos más fundamentales de la arquitectura. En ese proyecto, esa idea se traduce en verandas, patios, áreas comunes protegidas y una prioridad explícita por las zonas sombreadas de uso colectivo.
Utrabo explicó también que su interés por la arquitectura vernacular no pasa por una mirada romántica o nostálgica, sino por una lectura práctica de cómo se construye mejor en cada lugar. Por eso, en este caso, la tierra, la madera, la escala de los patios y la organización de los espacios no aparecen como gestos pintorescos, sino como decisiones ligadas al clima, al uso y a la vida cotidiana.
La conferencia también subrayó otro punto clave: la arquitectura puede dejar algo más que un edificio terminado. En este ejemplo, Utrabo insistió en la importancia de que el conocimiento y parte del valor económico generado por la obra permanezcan en la comunidad. Esa mirada amplía la idea de sostenibilidad y la desplaza desde el rendimiento material del edificio hacia una dimensión también social, productiva y territorial.
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São Paulo: sistema, contradicción y espacios intermedios
Otro de los bloques de la charla estuvo dedicado a un proyecto para WPP en São Paulo, donde la reflexión se desplazó hacia el sistema, la prefabricación, la contradicción y los espacios intermedios. Allí, Utrabo explicó que le interesaba pensar el lugar también como un campo de tensiones entre naturaleza y progreso, entre pragmatismo y extrañeza, entre industria y trabajo manual. En ese contexto, el proyecto se organiza a partir de patios, recorridos, núcleos y secuencias espaciales donde interior y exterior dejan de aparecer como opuestos nítidos.
En ese tramo, la conferencia fue especialmente clara en un punto: aceptar un sistema no significa obedecerlo de forma ciega. Utrabo mostró cómo, incluso en un proyecto de gran escala y fuerte racionalidad constructiva, la arquitectura puede introducir desvíos, texturas, velos, curvaturas y situaciones de ambigüedad que vuelven más compleja la experiencia del lugar. Por eso, en lugar de separar una parte “pragmática” y otra “bella”, le interesó trabajar esa contradicción dentro del propio proyecto.
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Xingu: construir sin imitar
El cierre de la conferencia llevó la discusión a un problema particularmente delicado: cómo proyectar en un contexto indígena sin convertir la arquitectura en una copia superficial del lugar. En ese bloque, Utrabo se detuvo en un proyecto desarrollado en el Parque Indígena do Xingu, junto al Instituto Socioambiental, donde la cuestión central no era reproducir formas conocidas, sino dialogar con una cultura específica desde el respeto, la observación y la diferencia.
Ese punto apareció con especial claridad cuando explicó que hacer algo demasiado parecido a la oca habría sido poco respetuoso. En cambio, el proyecto se pensó como una nueva pieza capaz de conversar con ese universo a partir de la proporción, la sombra, la luz, la flexibilidad del sistema y la posibilidad de uso colectivo. En ese sentido, construir desde el lugar no significó copiar una forma dada, sino reconocer sus lógicas espaciales, sus condiciones de uso y su espesor cultural para responder con una arquitectura precisa y situada.
Con ese ejemplo, la conferencia cerró sobre una cuestión que atraviesa buena parte de la arquitectura contemporánea: cómo trabajar con memorias, técnicas y culturas específicas sin folklorizarlas, sin romantizarlas y sin absorberlas en una solución abstracta y universal. En la exposición de Utrabo, construir desde el lugar significó entonces leer con atención las condiciones de cada sitio y responder a ellas con una arquitectura capaz de ser crítica, materialmente consciente y abierta a formas de colaboración.
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Reviví la conferencia completa:
https://www.youtube.com/watch?v=gpLKj-sPiiM